Agility

Es un divertido y gratificante deporte donde el perro (pues para él el agility es un divertido juego que practica codo a codo con su dueño, y esto lo anhela!) debe superar una serie de obstáculos (saltos, túneles, pasarela, rampa, balancín, etc.) guiado por su guía, que normalmente es su dueño o dueña. La comunicación con el perro se hace con la voz, señales manuales y el lenguaje corporal. Lo que requiere que el perro esté bien entrenado. Y es que la base del agility es la disciplina de la obediencia canina.

Agility es una manera ideal de disfrutar mutuamente con el perro, a la vez que se hace deporte, y se refuerza una series de aspectos importantes como el vínculo entre persona y perro. Y para el perro es ideal para potenciar su equilibrio emocional, tolerancia a la frustración, satisfacción de las necesidades básicas de exploración y actividad, salud … Y sobre todo, repetimos, la obediencia.

Además de la felicidad del perro, ya que no es infrecuente que los perros, cuando van a hacer agility, cuando se dan cuenta que van hacia la pista, ya antes de llegar, muestran su alegría!

Y no menos importante, es una manera nada despreciable de mejorar la salud y desconectar del estrés del día a día.

 

En las competiciones el perro debe superar los obstáculos de manera limpia y lo más exacta posible y compitiendo contra reloj. En estos casos los perros generalmente participan sin correa, sin juguetes y sin incentivos. El guía no puede tocar al perro ni a los obstáculos, excepto de manera accidental

En su forma más sencilla, el circuito de agility consiste en un determinado número de obstáculos, donde un juez diseñará el orden que el perro tendrá que seguir para así completar la prueba conforme al reglamento. El juez marca los obstáculos con números que los guías (sin los perros) deben estudiar, posteriormente, los deben recordar para transmitirlos luego al perro, cuando ambos compitan en la pista. Los errores en el orden del circuito de los guías suelen contar de forma negativa, al igual que los obstáculos omitidos o repetidos innecesariamente (sea culpa del perro o del guía).

Los circuitos son bastante complicados para que el perro no pueda terminar correctamente sin dirección humana. Durante la competición, el guía decidirá las estrategias a seguir para dirigir al perro a través del recorrido, combinando velocidad y precisión ya que ambas son igualmente importantes. Existen varias técnicas que ayudan a compensar la posible diferencia de velocidad humana y canina, fuerza o debilidad entre los perros y sus guías.

 

Normalmente los perros se agrupan en diferentes categorías basadas en el tamaño, las principales son la “Mini” (perros tipo Schnauzer miniatura o los perros rater valencià), la “Media” o “Midi” (perros tipo Cocker spaniel inglés, algunos perros pastor catalán que sean pequeños) y la “Estándar” o “Grande” (con perros tipo Perro pastor catalán, Ca de Bestiar …), los perros de edad avanzada (con problemas en las articulaciones) a menudo participan en la categoría Mini sin importar el tamaño del perro. Todos hacen el mismo recorrido, con los mismos obstáculos, pero se modifica la altura de los obstáculos de salto para cada medida. También es habitual encontrar la categoría “junior”, donde participan guías de menos de 18 años.

Para participar de forma profesional en concursos nacionales e internacionales se acostumbra a pedir el Pedigrí del perro, pero en las exhibiciones y en los entrenamientos de muchos de los clubes suelen participar todo tipo de perros, aunque sean mestizos. Es un deporte muy recomendado para perros con un nivel de vitalidad alto. No se recomienda para perros con problemas de articulaciones, de circulación o respiratorios. Tampoco se recomienda para perros muy pesados o que se cansen con facilidad.



Translate »